La plaza de Fañabé acogerá la tradicional Holi o “fiesta de los colores” este domingo

Con esta fiesta se da la bienvenida a la primavera. Las actividades en torno a esta celebración se iniciarán a partir de las doce del mediodía.

1 de abril de 2016

Este domingo, 03 de abril, la plaza de Fañabé acogerá por quinto año consecutivo, el tradicional Holi o fiesta de los colores, una celebración en la que anualmente participan más numerosas personas de todas las procedencias. Con esta fiesta Asociación Hindú Tenerife Sur, da la bienvenida a la primavera. Las actividades en torno a esta celebración se iniciarán a partir de las doce del mediodía. Habrá puestos de comida tradicional hindú. La recaudación irá destinada a fines sociales.

El Holi supone un importante encuentro cultural y social. Además, es uno de los festivales más impactantes de la India. Por tal motivo, la Asociación Hindú Tenerife Sur, con la colaboración del ayuntamiento de Adeje, hace extensiva una invitación a toda la ciudadanía, para que se acerque y participe de forma activa en esta particular fiesta en la que se mezclan los polvos de colores y el agua.

En este sentido, el concejal del barrio de Fañabé, Cristina Fuente Carballo ha indicado que “los vecinos y vecinas del municipio participan en esta actividad cultural que pone de manifiesto la convivencia pacífica con la que diariamente se convive en Adeje, ya que todas y cada una de las manifestaciones culturales son igualmente dignas y merecedoras de respeto”.

Seguidamente, la edil apuntó que “para alcanzar la paz y seguir manteniendo una convivencia armoniosa es preciso tener contacto con otras culturas y conocer todo lo que podamos de ellas de una manera integradora ya que al mismo tiempo, estaremos potenciando nuestra identidad como pueblo que sin renunciar a sus tradiciones acepta, respeta y participa en diferentes propuestas”.

Por su parte, el presidente de la Asociación Hindú Tenerife Sur, Carlos Mirpuri explicó que Adeje es nuestro hogar desde hace muchos años, aquí hemos encontrado nuestro lugar, hemos sabido integrarnos y queremos devolver todo el cariño y el afecto que este pueblos nos ha dado, por ello, el Holi es un escenario propicio para hacerlo. Con esta festividad queremos transmitir a las nuevas generaciones el rico patrimonio cultural y religioso de la India, un pueblo donde todas las formas de arte y cultura están unidas a la religión, ya que, probablemente, se trate del Estado del mundo con más variedad religiosa”.

Este día, los comerciantes hindúes de nuestro municipio cierran media jornada, la vespertina, para que nadie falte a una celebración que ya comienza a tener mucho arraigo en esta localidad y que está abierta a todos.

Desde esta Asociación se señala que, al margen de la duración más o menos extensa de la fiesta, hay dos días claves: la víspera, conocida como Holika o la noche de las hogueras, y Holi, una fiesta pasada por agua multicolor.

Y añaden que “Holika Dahan, conocida popularmente como “Chhoti Holi” (Pequeña Holi), es la fiesta que se celebra el día de la víspera y que simboliza el triunfo del bien sobre el mal. Existe una leyenda asociada a esta antigua tradición de Holika y Prahlad: Cuenta la leyenda que una vez existió un rey demoníaco muy poderoso, llamado Hiranyakashyap, que deseaba, por encima de todas las cosas, ser adorado como un Dios. Su hijo Prahlad, contrario a sus deseos, se convirtió en fiel seguidor de Lord Naarayana (Vishnú). Presa de la ira, Hiranyakashyap ordenó a su hermana Holika que acabara con la vida de Prahlad. Para ello debería coger al pequeño en brazos y meterlo dentro de una hoguera cuyas llamas sólo alcanzarían a Prahlad, ya que Holika contaba, supuestamente, con la protección del rey demonio. Holika obedeció y entró en el fuego con su sobrino en brazos. Pero las cosas no salieron según lo previsto. El bien prevaleció sobre el mal. Holika murió devorada por las llamas y Prahlad sobrevivió.

De esta leyenda, surge la tradición de quemar efigies de Holika en las hogueras que se encienden por todo el país el día de Holika Dahan. Por otra parte, Holi es un día reservado a la fiesta y el juego. No hay rituales especiales, salvo el de tirar agua teñida de colores a todo aquel que se nos cruce en el camino. Se trata de una fiesta que no conoce restricciones, un juego de excesos que reúne a hombres y mujeres de todas las edades.

“La idea es que todas las personas, independientemente de su posición social, sexo o religión, se sientan iguales por un día. Holi es el festival de la fraternidad y de la igualdad, un día en el que las rencillas quedan atrás y se celebra la vida en todo su esplendor. En un país como India, en el que el color es una pieza fundamental, Holi es el hermano mayor de los festivales”, aseguró Mirpuri.