Este domingo, la Virgen de La Encarnación bajará en rogativa hasta la ermita de San Sebastián

Los peregrinos se concentrarán en la iglesia de Santa Úrsula a las 9 de la mañana e iniciarán el descenso hasta llegar a la ermita de San Sebastián en La Caleta

2 de mayo de 2014

La tradicional Rogativa de la Virgen de la Encarnación tendrá lugar este domingo 4 de mayo. La comitiva partirá a las nueve de la mañana desde la iglesia de Santa Úrsula hasta llegar a la ermita de San Sebastián en La Caleta, primer hogar de la venerada virgen de La Encarnación adejera. En este acto, que se celebra cada año, la ciudadanía adejera cumple la promesa que hicieron hace más de 300 años a la patrona.

La responsable de Cultura, Nayra Medina Bethencourt, ha explicado que “anualmente, nos congregamos todos los vecinos y vecinas del municipio para seguir cumpliendo una promesa que hicieron nuestros antepasados, pero también para celebrar juntos la unión de nuestro pueblo, el cual desde muy tempranas horas se prepara para acompañar a la virgen y finalmente, compartir un rato agradable al lado de sus familiares y amistades”.

En este sentido, Medina Bethencourt explicó que “cada año se van sumando más personas a la Rogativa, los motivos desde litúrgicos hasta lúdicos o culturales, son el argumento perfecto para compartir un día esperado por los adejeros y adejeras. Este año esperamos tener una importante participación de la ciudadanía y por ello hemos tenido en cuenta, como en otras ediciones, un dispositivo de seguridad que nos acompañará durante todo el recorrido”. La concejal ha querido destacar el papel de los Porteadores de la Virgen y las Mujeres Adejeras con la Virgen, quienes colaboran y participan activamente en el recorrido.

Seguidamente, la edil recordó que “es preciso tener en cuenta que debemos llevar agua, alimentos, frutas, gorros, protegernos del sol y realizar las paradas que hagan falta a lo largo del camino”.

Rogativa
Durante el trayecto, que durará cuatro horas aproximadamente, se realizarán diversas estaciones en las que tendrán lugar diferentes ofrendas musicales, poéticas y litúrgicas. La primera parada se realizará en el Cementerio de Adeje, lugar en el cual se hará un reconocimiento a las personas que se han marchado de este mundo.

Posteriormente, se recorrerán las calles de Adeje hasta llegar al puente que cruza la autopista, para a continuación traspasar el Portón de la Virgen y proseguir el recorrido por el tradicional Camino a través de las toscas coloradas, que aún conservan las huellas de las carretas que se utilizaban antaño, en este punto se realizará la segunda parada.

La tercera estación tendrá lugar en la Era, donde además se podrá tomar un ligero descanso una vez realizado la mayor parte del recorrido. Finalmente, la imagen de la Virgen de La Encarnación será recibida por el co-patrono del municipio San Sebastián a la entrada de El Humilladero, zona en la que, según la tradición, fue encontrada la talla de la Virgen. Ambas imágenes entrarán juntas a la Iglesia donde tendrá lugar la eucaristía.

A lo largo de toda la jornada habrá un despliegue de seguridad y servicios de emergencias preparados para cualquier eventualidad que surja. La virgen retornará a la parroquia matriz de Santa Úrsula pasadas las cuatro de la tarde.

El origen
La Rogativa es una tradición que se remonta al siglo XVI, momento en que Pedro de Ponte decide trasladar la imagen de la Virgen hasta la iglesia de Santa Úrsula, para protegerla de las incursiones de los piratas de esta zona del litoral adejero.

Los vecinos de la época, no muy conformes con la decisión, prometieron llevar la imagen en peregrinación cada año hasta su primera morada el día de su fiesta.

La tradición perduró a lo largo de los años, durante los cuales además de cumplir la antigua promesa, los adejeros y adejeras pedían a la Virgen que los protegiera de plagas, enfermedades y hambrunas, tal y como se recoge en el Libro de Milagros de Nuestra Señora de la Encarnación, que está disponible en el Archivo Parroquial de Santa Úrsula de Adeje.

El origen de la primitiva imagen de la Virgen de la Encarnación se remonta a los primeros años de la conquista de Tenerife y posterior colonización de la zona. Esta talla apareció en el lugar costero de La Enramada, donde recibió culto por primera vez.